A UN ARROLLO

    Cuando todo era flores tu camino, Cuando todo era pájaros tu ambiente, Cediendo de tu curso a la pendiente Todo era en ti fugaz y repentino. Vino el invierno con sus nieblas vino El hielo que hoy estanca tu corriente, Y en situación tan triste y diferente Ni aún un pálido sol te da el destino. Y así en la vida el incesante vuelo Mientras que todo es ilusión, avanza En sólo una hora cuanto mide un cielo; Y cuando el duelo asoma en lontananza Entonces como tú cambiada en hielo No puede reflejar ni la esperanza.

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